USTED y TÚ deben conocer que hemos creado el primer programa digital abierto de civismo personal, profesional e institucional que existe en el mundo

El Instituto de Investigación y Desarrollo (I+D) de la Inteligencia Cívica lanzó este programa para potenciar el civismo y prevenir el incivismo en cada Municipio, Centro Docente y Empresa, razones por las que éstos deben declararse de Inteligencia Cívica para que la ciudadanía, docentes y empleados lo realicen gratis y creen su grupo de Inteligencia Cívica

I. PRESENTACIÓN. El Municipio, el Centro Docente y la Empresa que se declare de Inteligencia Cívica, además de recibir este reconocimiento, abre a la ciudadanía, docentes y empleados, respectivamente, que lo deseen la posibilidad de realizar gratis el programa Inteligencia Cívica, así como crear y liderar un grupo. Para esto se debe visitar nuestra web, entrar en el aula virtual y descargar los contenidos. Después deberá superar una evaluación de 10 preguntas de respuesta única Sí/No para optar al documento acreditativo. Los contenidos, 4-6 horas son: MÓDULO I. Presentación; Autoevaluación; Introducción; Reeducar; Renovación Cultural y Social; Quién debe Acreditarse; Reflexiones; Prácticas. MÓDULO II. Deficitario; Vivir y Convivir Bien; Inteligencia Cívica: Principios; Bien Común; Derechos y Deberes; Aprender a Pensar; Vivir es Comportarse; Inclinación, Éxito y Felicidad, Necesidades y Deseos; Prácticas. MÓDULO III. El Municipio; Marco Idóneo; Emergencias; Nos indigna; Formación Cívica; Formación Online; Formación Universitaria; El Buen Hábito; Hay Tiempo; Respirar; Prácticas. MÓDULO IV. Diálogo Didáctico del Grupo de Inteligencia Cívica; Diálogo Didáctico del Grupo de Políticos, Docentes y Empleados de Inteligencia Cívica; Diálogo Didáctico de Líder de Inteligencia Cívica; Evaluación Final.

Como profesor con más de medio siglo de ejercicio en la enseñanza pública y privada, afirmo que el civismo o buen comportamiento ciudadano es el antídoto perfecto frente al incivismo o mal comportamiento ciudadano. También aseguro que para desarrollarnos personal y profesionalmente se necesita ser cívico, educado, honesto o inteligente, que es lo que se aprende en el programa de Inteligencia Cívica, no sólo porque practicar esta sea más importante que tener una carrera, trabajo, fortuna, poder, fama o cargo, sino también para no ser como la persona y el profesional incívico, maleducado, corrupto o ignorante.

El incivismo de la sociedad es consecuencia de que muchos conciudadanos conocen sus derechos, pero desconocen sus deberes, lo que les impide hacer frente a los problemas humanos y sociales que les afectan y, como consecuencia, no mejoran personal ni profesionalmente. Hay personas que se quejan y protestan airadamente por casi todo, mientras otras son prudentes en sus manifestaciones, aunque las cosas no les vayan bien. Unas expresan un comportamiento incívico y las otras un comportamiento cívico. Por esto podemos establecer como premisa básica que “los resultados cívicos sólo pueden ser generados por quien es cívico”, y planteamos como tesis que “la Inteligencia Cívica conduce al desarrollo personal y profesional”.

Los medios de comunicación y las redes sociales nos dicen cada día que el “incivismo” es la causa de la mayoría de los problemas, crisis y conflictos existentes en cualquier lugar del mundo, incluido el municipio propio. Mientras los grandes urbanistas no dudan de la eficacia del civismo y lo imprescindible en cada municipio, centro docente y empresa. Hay quienes no lo consideran tanto, pero el hecho de que la Declaración Universal de los Derechos Humanos sea su referente, elimina toda duda. De su importancia se refleja en que las personas cívicas alcanzan un puesto laboral antes que las incívicas, que éstas se esfuerzan menos en el trabajo y son despedidas con mayor frecuencia que las cívicas. Además, éstas son mejor valoradas y más estables laboral, social y familiarmente. También destacan más personal y profesionalmente, revalorizándose.
Saludos del presidente y director, Manuel Juan Estévez Gil (1)

(1. Doctor en Psicología y doctor en Relaciones Humanas; Profesor especialista en Ciencias Sociales, en Pedagogía Terapéutica, en Perturbaciones del LA; Logopeda por concurso de méritos; Posee los grados de Dirección de Empresas Estratégicas, de Marketing, de Recursos Humanos, de Gestión de Calidad; Etcétera. Fue director de la Escuela de Ejecutivos de Canarias; presidente de la Asociación Canaria de Bioética; presidente del Congreso Nacional de Bioética; presidente de Canarias Cívica; Etc.).